Síndrome mielodisplásico: Tratamiento

Los pacientes que se encuentran en el extremo de la enfermedad crónica o estable suelen recibir solamente algunos paliativos, y pocas veces un tratamiento específico. Este tipo de pacientes puede tolerar una disminución leve o moderada de la cuenta de células sanguíneas sin que sus actividades de rutina se vean afectadas. Sin embargo, esto puede ocasionar un gran temor en los pacientes, sobre todo cuando se halla bajo observación médica. Es por eso que la relación médico-paciente debe estar basada en la mutua confianza.

Los pacientes que tienen células sanguíneas con grandes alteraciones reciben medicamentos que estimulen la producción de dichas células, para aumentar las cantidades de glóbulos rojos, de leucocitos y de plaquetas. Por ejemplo; Eritropoyetina, Factor de Estimulación de Colonias de Granulocitos e Interleucina, asociados o no a transfusiones periódicas de sangre y de plaquetas.

En el caso de que se presenten otros síntomas, como fiebre, hay que determinar su origen, con el fin de iniciar lo antes posible un tratamiento contra infecciones virales, bacterianas o fúngicas utilizando antibióticos específicos para cada tipo de infección. En el caso de una infección viral, pueden emplearse antivirales que ejerzan acción sobre las infecciones.

En los casos más graves de enfermedad de tipo progresivo, puede ser necesario un tratamiento quimioterapéutico.

La quimioterapia se aplica cuidadosamente, analizando las condiciones clínicas del paciente, su edad, la gravedad de las manifestaciones y el ritmo de progresión de la enfermedad.

Los medicamentos quimioterapéuticos pueden ser administrados en forma aislada, o en combinación con dos o más agentes citotóxicos.

La quimioterapia, por ser un tratamiento sistémico, afecta también las células sanas y provoca efectos colaterales que dependen de las condiciones propias del paciente, del tipo de medicamento empleado y de la respuesta del paciente al tratamiento.

Se están estudiando nuevos medicamentos y nuevas combinaciones de medicamentos para el tratamiento de los síndromes mielodisplásicos. Los inmuno-moduladores asociados al Factor Estimulador de Granulocitos y de Megacariocitos, la talidomida, el trióxido de arsénico, los inhibidores de la metilación y de la angiogénesis han dado resultados muy promisorios.

Material producido por Oncoguía.

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